Agua caliente sanitaria por energía solar en el concello de O Irixo

Agua caliente sanitaria por energía solar en el concello de O Irixo

En pleno debate sobre la implantación de las energías limpias para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, varios pueblos de la provincia han decidido poner en marcha sus propias experiencias para la obtención de calor y su aprovechamiento doméstico prescindiendo de la dependencia del petróleo.

Las comunidades de montes de las localidades de Dadín, Filgueira, Menaz, Cardedo, Orosa y Casares -todas ellas situados en el Concello de O Irixo- han llegado a un acuerdo con la empresa Gaélica Solar, implantada en el Parque Tecnológico, para que el suministro de agua caliente en sus propios domicilios provenga de la energía solar.

El proyecto tardó varios meses en gestarse y en una primera fase se ha implantado ya en doce viviendas de Dadín, aunque en las próximas semanas el plan se ampliará a las otras localidades, según las previsiones que adelanta la compañía.

La empresa ha instalado los equipos solares térmicos y cada uno de ellos consta de dos paneles, un acumulador de 300 litros con grupo hidráulico y controlador, instalaciones necesarias para poner en marcha el sistema.

Gracias a estos equipos las viviendas obtienen agua caliente sanitaria a un coste infinitamente menor del que tenían que soportar hasta hace unos meses.

Dependencia

«En mi casa, por ejemplo, ya estoy ahorrando mucho y lo bueno de este sistema es que te permite no tener que depender tanto del gasoil, el butano o la electricidad», dice Edita Payo, presidenta de la comunidad de montes de Dadín, que ha optado ya por esta fuerte de energía.

Ella fue la impulsora del proyecto y la encargada de negociar las condiciones con la empresa Gaélica Solar, cuyo gerente, Manuel Eirín, destaca que la comunidad de montes y su presidenta «son un ejemplo de impulso para el rural por lo bien que gestionan los recursos de los que disponen».

La obtención de dinero procedente de las expropiaciones del AVE permitió a los comuneros invertir en comodidades de las que se pudieran beneficiar todos. Desde entonces hasta hoy han pasado por varios procedimientos administrativos -desarrolllo de los proyectos, obtención de la licencia municipal, entre otros-, todos ellos resueltos ya.

Eirín señala que «ahora tienen agua caliente gratis entre ocho y diez meses al año e incluso pueden conectarla al lavavajillas, con lo que el aparato ya no tiene que gastar electricidad para calentar el agua». La empresa señala que han llevado a las viviendas de Dadín «la última tecnología que en Europa se está aplicando para aprovechamiento de energía solar térmica».

Días de sol

Los vecinos de Dadín que han montado estos sistemas pueden tener en sus domicilios agua a 62 grados, aunque depende de las condiciones meteorológicas. Edita Payo reconoce que la temperatura se alcanza con cierta facilidad en jornadas soleadas, pero cuando el día está nublado «es necesario sobrealimentar el sistema con otras fuentes de energía, pero no es lo mismo que tengamos que ganar diez o quince grados que el agua esté fría como el hielo».

A esta iniciativa podrían sumarse a medio plazo otros pueblos de la zona. De hecho, el gerente de Gaélica Solar está participando en otros proyectos de energías renovables.